UN AÑO DE DIOGENERAS: LAS ONCE IDEAS DE LA TORTUGUITA BLANCA

Todos los primeros viernes de mes viene siendo habitual que os encontréis en el blog un DIY en el que reciclamos material cuyo destino es la basura. Con esta idea nació hace más de un año LAS DIOGENERAS. El pasado viernes uno de agosto con el DIY de la cajita de chuches  os comentaba que ya hemos cumplido un año y estamos felices gracias a todo el apoyo que recibimos de vuestra parte.
Una bonita manera de celebrar este añazo es con un resumen de todos los DIY con los que desde la tortuguita blanca hemos ido participando mes a mes en las fiestas diogeneras. ¿Nos acompañáis en este resumen?

Como os comento en el título, en nuestro caso no han sido doce aportaciones si no once pues fallamos uno de los meses. 
El primer DIY fue esta caja de frutas que preparé como bandeja para la merienda de Luisa y sus amigas. Todavía me acuerdo el pasado verano volviendo loco al del almacén del super de al lado de casa (un saludo Pedro).

Los meses siguientes reciclamos unos tarritos de yogur y una caja de leche para transformarlos en tarritos multiuso y una casita de pájaros respectivamente.

Y llegaron los DIY más navideños. Preparamos un árbol navideño minimalista con las ramas del que estaban podando debajo de mi casa (los jardineros flipaban con la loca que se llevaba las ramas a su casa); y cuando teminaron las navidades con las luces del árbol, unas bolsas de papel y una caja de frutas preparamos una lámpara super chula.

Los siguientes meses fueron muy variados: desde un corazón hecho con las ramitas de la planta de tomillo que se me había secado y que tenía que tirar, pasando por un bote de cristal para galletas, una caja de frutas forrada y unas hueveras recicladas para almacenar cosas pequeñas.

Y para terminar el recorrido de este año diogenero recordamos los DIY más recientes (a parte de la cajita de la XIII fiesta): un florero realizado a partir de bote de tónico y un bote para el jabón con dispensador y todo.

Nunca me hubiera imaginado la cantidad de posibilidades que tienen muchas de las cosas que tiramos a la basura. Y qué deciros de mi «enfermedad» diogenera…ha empeorado mucho: si antes recuperaba alguna cosilla de la basura ahora parezco un radar a la búsqueda de objetos reciclables. Pero es francamente divertido dar rienda suelta a la creatividad.

Un placer pertenecer a las diogeneras. Esperamos seguir cumpliendo muchos años y que cada vez seamos una comunidad más grande. #1añodiogeneras

¡Feliz día!

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